El gobierno canadiense ha decidido prohibir la entrada a cualquier extranjero que haya estado en el Congo durante los últimos 21 días. Esta medida temporal busca frenar la propagación del ébola, en medio de un brote significativo en el país africano.
La decisión contradice las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que advierte contra las restricciones de viaje y comerciales hacia el Congo. La OMS sostiene que tales limitaciones pueden generar estigmatización y complicar los esfuerzos para controlar epidemias.
Según la agencia de salud de la ONU, el riesgo de que el brote se propague internacionalmente es bajo y subraya que la transmisión del ébola no está vinculada a la nacionalidad o el origen étnico. La OMS ha señalado que las comunidades afectadas enfrentan sospechas injustas.
La Agencia de Salud Pública de Canadá argumenta que restringir la entrada de personas que hayan estado en el Congo puede proteger la salud pública en el país. Las nuevas medidas entrarán en vigencia el 20 de julio a las 11:59 p.m., hora del este de Canadá.
Hasta el 15 de julio, el Congo había reportado más de 2,100 casos de ébola y 828 muertes, siendo la enfermedad transmitida principalmente a través del contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas.










