La Secretaría de Gobernación de México señaló en un comunicado que se encontró una caja de explosivos en uno de los camiones en los que viajaban familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa y alumnos de la Normal Rural Isidro Burgos. Esta afirmación ha sido rechazada por los integrantes del movimiento de los 43, que consideran que se trata de una acusación infundada.
El 1 de junio, las autoridades federales se deslindaron de las lesiones sufridas por maestros de la CNTE, culpando a los propios docentes de haber provocado su situación. Isidoro Vicario, abogado de los familiares de los normalistas, criticó esta actitud, instando a las autoridades a que no se repitieran situaciones similares.
Vicario también insistió en que los actores involucrados planean continuar su movilización de manera pacífica. Los familiares y estudiantes de la Normal Rural se unirán a las protestas de la CNTE y prevén realizar una acción de visibilidad el 11 de junio en la Calzada de Tlalpan, coincidiendo con el inicio del Mundial de fútbol.
El 12 de junio, los padres de los normalistas y sus abogados buscarán reunirse con la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y otros funcionarios para exigir avances en el caso. Melitón Ortega, familiar de uno de los desaparecidos, destacó la urgencia de esta reunión, señalando que prácticamente han pasado 12 años sin suficientes avances.
Asimismo, el movimiento de los 43 demandó el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), solicitud que ha sido rechazada por la actual administración. A pesar de ello, el abogado de los familiares subrayó la necesidad de buscar alternativas para esclarecer lo sucedido la noche del 26 de septiembre y determinar el paradero de los estudiantes.








