Londres, Reino Unido.— Keir Starmer anunció este martes 1 de septiembre de 2026 que dimitirá como diputado por la circunscripción de Holborn y St Pancras, unas seis semanas después de dejar el cargo de primer ministro británico tras perder el respaldo de su Partido Laborista.
Starmer confirmó su decisión en la red social X, luego de declarar a un periódico local de su distrito, ubicado en el norte de Londres, que cambió de opinión respecto a permanecer en el Parlamento hasta las próximas elecciones generales. Explicó que ahora pretende centrarse en los asuntos internacionales.
El político llevó al Partido Laborista al poder en 2024, cuando obtuvo una de las mayorías parlamentarias más amplias de la historia moderna del Reino Unido. Su ascenso representó un giro significativo para la organización, que cuatro años antes había registrado su peor resultado electoral desde 1935, cuando Starmer asumió su dirección.
Sin embargo, su gestión como primer ministro estuvo marcada por varios cambios de rumbo que afectaron su respaldo político. Con el paso del tiempo, Starmer perdió apoyo entre los votantes y dentro de su propio partido, una situación que finalmente derivó en su salida del gobierno.
Los asuntos exteriores, uno de los principales legados de Starmer
A pesar del deterioro de su popularidad interna, los asuntos exteriores fueron considerados uno de los puntos fuertes de su mandato. Durante su etapa al frente del gobierno británico, colaboró con el presidente francés Emmanuel Macron para establecer la llamada Coalición de los Dispuestos, en apoyo a Ucrania.
También restableció las relaciones con China, reconoció al Estado palestino y mantuvo esfuerzos, con resultados desiguales, para entablar una relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La información disponible no precisó cuándo se celebrarán las elecciones para cubrir el escaño que dejará vacante en Holborn y St Pancras. Starmer había conservado esa representación de manera holgada en 2024, con una ventaja de poco más de 11 mil 500 votos.
No obstante, en esos comicios un candidato independiente, cuya campaña se centró principalmente en la oposición a la guerra de Israel en Gaza, obtuvo casi 19 por ciento de los votos, un resultado que evidenció la existencia de una competencia relevante en la circunscripción.
En julio, Starmer fue sustituido como primer ministro por Andy Burnham, quien se convirtió en el séptimo jefe de gobierno británico en una década. Su llegada coincidió con un repunte del Partido Laborista en las encuestas, aunque el gobierno enfrentará una prueba política más exigente cuando el Parlamento reanude sus sesiones este martes.






