La crisis de hambre en Sudán se agravó este año por la reducción del financiamiento al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que dispone de aproximadamente 206 millones de dólares frente a los 645 millones recibidos el año pasado. El recorte limita la capacidad de asistencia mientras la guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido ha desplazado hasta 14 millones de personas, destruido cosechas y debilitado la economía.
El director ejecutivo interino del PMA, Carl Skau, explicó que el acceso dejó de ser el principal obstáculo para las organizaciones humanitarias. Ahora, afirmó, la falta de recursos impide aprovechar plenamente la presencia operativa que la agencia mantiene en distintas regiones del país.
Cerca de 20 millones de personas padecen hambre en Sudán. Ante la escasez presupuestaria, el PMA concentra sus esfuerzos en los 5 millones considerados más necesitados y recientemente amplió su capacidad para atender a 4 millones de personas. Sin embargo, la cobertura disponible resulta insuficiente frente al tamaño de la emergencia.
En Tawila, Darfur del Norte, donde se refugia provisionalmente cerca de un millón de personas, el organismo puede llegar mensualmente a toda la población, pero solo con media ración, suficiente para aproximadamente dos semanas de alimentación. El PMA no tiene claridad sobre cómo sobrevivirán los habitantes durante el resto del mes.
¿Cómo impacta la falta de recursos en las zonas más afectadas?
En El Obeid, ciudad del centro de Sudán que ha recibido cerca de un millón de desplazados desde el inicio del conflicto, en abril de 2023, la ayuda se limita a quienes llegaron durante los últimos meses. La asistencia continúa, pero cada vez alcanza a menos personas debido a la disminución de los recursos.
El PMA también comenzó recientemente a entregar ayuda en al-Fashir, una ciudad que alguna vez albergó a un millón de habitantes y que sufrió un ataque de las Fuerzas de Apoyo Rápido descrito por investigadores como un hecho con características de genocidio. Según Skau, existen pocas señales de que la vida haya regresado a la zona.
La falta de financiamiento afecta igualmente a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La agencia advirtió que los suministros de refugio, artículos de higiene y productos básicos para el hogar podrían agotarse a finales de septiembre. Sin nuevos fondos, el sistema de ayuda solo podría operar hasta diciembre.
- Punto clave / Qué ocurrió: El financiamiento del PMA para Sudán cayó a 206 millones de dólares, frente a 645 millones el año pasado.
- Impacto o alcance: Casi 20 millones de personas enfrentan hambre y hasta 14 millones han sido desplazadas por la guerra.
- Qué sigue: La OIM necesita 15 millones de dólares para mantener la ayuda durante el resto del año y atender a unas 305 mil personas.
La OIM señaló que 8.6 millones de personas permanecen desplazadas dentro de Sudán y que 4.9 millones han regresado a sus hogares. Sin financiamiento urgente, más de 100 organizaciones humanitarias tendrían dificultades para entregar asistencia vital, mientras el sistema humanitario enfrenta el riesgo de colapsar.







