En Michoacán, la reanudación de las exportaciones de aguacate a Estados Unidos permitió el regreso de cortadores, empacadoras e inspectores agrícolas, luego de una suspensión de ocho días por motivos de seguridad.
La actividad se restableció después de que las autoridades estadounidenses levantaron la alerta que había detenido los envíos. Las huertas retomaron el corte, mientras las empacadoras volvieron a operar y los inspectores reanudaron la certificación de la fruta.
El sector aguacatero emplea a unas 200 mil personas en el estado, principal productor de aguacate de México. Para muchos trabajadores, el reinicio significó recuperar sus ingresos diarios y evitar la búsqueda de empleos alternativos.
Sin embargo, productores y empresarios mantienen la preocupación por la violencia, las extorsiones y los robos de cargamentos en las carreteras. En la región operan grupos delictivos que afectan las actividades agrícolas y comerciales.
El despliegue de más de mil 500 militares y los arrestos registrados en el estado generaron cierto alivio, aunque algunos habitantes temen que la presencia de las fuerzas de seguridad provoque enfrentamientos entre grupos.
La industria también depende de la certificación estadounidense para exportar. Los inspectores concentran sus labores principalmente en las empacadoras, mientras los camiones con la fruta son escoltados para reducir el riesgo de robos.
Aunque en las huertas volvieron las bromas y el trabajo, los productores consideran que la tranquilidad podría ser temporal y permanecen atentos a nuevas amenazas o interrupciones.







