El Partido Acción Nacional (PAN) llevó a cabo su asamblea ordinaria con al menos dos ejes centrales: la exigencia de paz al gobierno federal y la discusión sobre la violencia ocurrida durante la marcha de la “Generación Z” el pasado 15 de noviembre.
El presidente del partido, Jorge Romero, destacó que este encuentro también tenía como propósito la renovación del Consejo Nacional para los próximos tres años, además de un debate sobre posibles reformas a los estatutos del partido. Durante su intervención, Romero hizo hincapié en la creciente inseguridad en el país y subrayó la necesidad de que la militancia se uniera para «alzar la voz por México».
En sus declaraciones, insistió en que México merece recuperar la paz, afirmando que «hoy vivimos en un país donde lamentablemente la violencia impera», y advirtió que esta problemática no se limita al enfrentamiento entre grupos delictivos.
Romero también se pronunció sobre la violencia acontecida en la marcha del 15 de noviembre, en la que se registraron ataques entre individuos encapuchados y las fuerzas de seguridad. Durante estos incidentes, 29 personas fueron detenidas y 84 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana resultaron heridos.
Además, el partido ha presentado un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con el fin de solicitar la apertura de una investigación sobre la violencia policial en esa manifestación, alegando violaciones a los derechos humanos de los manifestantes en diversas locaciones, incluidos la Ciudad y el Estado de México.







