El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó el ataque con bomba ocurrido en un restaurante de la capital como un “acto terrorista brutal”. Este ataque dejó tres personas muertas y 21 heridas, aunque no se ha identificado a los responsables.
La explosión se produjo en el restaurante Balzi Rossi, en el centro de Moscú, cuando una bomba casera, que portaba una mujer, fue detonada a distancia. Entre las víctimas fatales se encuentra la sospechosa, un guardia de seguridad y un cliente del establecimiento.
El artefacto explosivo tenía una potencia equivalente a casi un kilogramo de TNT y fue activado cuando el guardia revisó el paquete que portaba la mujer, que había sido presentada como repartidora, según informó el diario Kommersant.
El Comité Nacional Antiterrorista indicó que al menos 21 personas resultaron lesionadas en la detonación en la plaza Kudrinskaya. Reportes locales señalan que el objetivo del atentado era el comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, Alexandr Chaiko, quien estaba celebrando su cumpleaños en el restaurante.
Chaiko, que ascendió a su puesto en mayo y anteriormente comandó tropas en el Distrito Militar Oriental, estuvo involucrado en operaciones durante el conflicto con Ucrania, según el portal independiente Meduza.







