Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, aseguró que Julián Álvarez atraviesa una situación personal y profesional complicada.
El directivo señaló que el delantero argentino ha sido engañado y confundido por algunas personas.
Gil Marín afirmó que el Atlético desea que Álvarez continúe en el equipo. El jugador tiene contrato vigente hasta el 30 de junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.
El club rojiblanco recibió una oferta del Barcelona por 100 millones de euros, pagaderos en seis plazos. Sin embargo, Gil Marín afirmó que no negociará con el equipo azulgrana bajo ningún concepto.
“Nos repugna la falsedad, la falta de ética y la falta de transparencia”, declaró.
El directivo añadió que, si Álvarez considera incompatible continuar en Madrid, el Atlético buscaría una alternativa, pero nunca negociaría su traspaso con el Barcelona.
Rafa Yuste, vicepresidente deportivo del Barcelona, respondió que Gil Marín cruzó “una línea roja” y calificó sus declaraciones como una falta de educación y respeto.






