Miles de aficionados del futbol en la Ciudad de México enfrentan un dilema creciente: el costo de apoyar a la Selección Mexicana. Las playeras oficiales han alcanzado precios de hasta tres mil pesos, mientras que las versiones pirata son disponibles en calles y mercados a una fracción de ese costo.
Este aumento en los precios ha dado lugar a un mercado informal que, según organismos empresariales, causa pérdidas significativas a comercios establecidos y a los titulares de derechos de propiedad intelectual. A pesar de que México cuenta con normativas y acuerdos internacionales para proteger marcas relacionadas con la FIFA y la Copa del Mundo, el problema persiste.
La venta de esta mercancía «clonada» está respaldada por redes organizadas que superan el simple ambulantaje. Aunque operativos recientes han permitido el decomiso de miles de productos apócrifos, expertos advierten que la corrupción y las deficiencias en el control aduanero favorecen la entrada de mercancía ilegal. Este fenómeno alimenta un comercio informal que crece en anticipación del mundial.








