Despido de policías y trabajadores en Uruapan no fue por instrucción del SESESP, reitera Bedolla
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, negó que el despido de aproximadamente 150 trabajadores del Ayuntamiento de Uruapan, incluidos 109 policías municipales, haya sido ordenado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP). La aclaración coloca la responsabilidad de las bajas laborales en el ámbito municipal y mantiene abierta la discusión sobre la situación operativa de la corporación local.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario calificó como falsa la versión de que alguna dependencia estatal o federal instruyó la separación del personal. Sostuvo que ni la Federación ni el Gobierno de Michoacán tienen competencia sobre las relaciones laborales que los ayuntamientos establecen o terminan con sus trabajadores.
La postura contradice lo expuesto por la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Itzel Quiroz García, quien atribuyó la decisión a una instrucción del SESESP y señaló que los elementos policiales no eran aptos para continuar en funciones. Ramírez Bedolla insistió en que no debe confundirse la intervención institucional en materia de evaluación policial con las determinaciones laborales propias del gobierno municipal.
¿Qué relación tienen las evaluaciones policiales con los despidos?
El gobernador explicó que Uruapan previó el ingreso de 70 nuevos policías municipales. De ese grupo, 31 aprobaron las pruebas de ingreso y 39 no obtuvieron resultados aprobatorios. Sin embargo, consideró que esos resultados no están vinculados directamente con la baja de los agentes despedidos.
También señaló que, durante el año en curso, el municipio no había enviado a sus elementos en funciones para realizar las pruebas de permanencia en el servicio policial. Por ello, descartó que la salida de los 109 agentes se haya derivado de una instrucción estatal relacionada con ese procedimiento.
El impacto para Uruapan es relevante: la cantidad de policías separados equivale, de acuerdo con lo expuesto por el gobernador, a cerca de una tercera parte de la fuerza policial que debería tener el municipio. Ramírez Bedolla reconoció que esta reducción coloca a la ciudad en una posición delicada en materia de seguridad pública.
- Punto clave / Qué ocurrió: Fueron despedidos aproximadamente 150 trabajadores municipales, entre ellos 109 policías.
- Impacto o alcance: La baja representa cerca de una tercera parte de la fuerza policial que requiere Uruapan.
- Qué sigue: El ayuntamiento deberá aclarar la causa de las separaciones, mientras continúa la revisión de los registros ante las instancias de justicia y conciliación laboral.
Hasta ahora, el Gobierno de Michoacán sostiene que no ordenó los despidos y que las decisiones laborales corresponden al Ayuntamiento de Uruapan. La controversia permanece vinculada tanto a la definición de responsabilidades administrativas como a la capacidad operativa de la Policía Municipal.






