San Miguel de Allende, Guanajuato, 2 de septiembre de 2026.— El Gobierno Municipal inició la revisión del Programa Municipal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico Territorial (PMDUOET), instrumento que establecerá la vocación del suelo y las reglas de crecimiento de San Miguel de Allende rumbo al año 2050. El objetivo es evitar que la expansión urbana rebase la capacidad de los servicios básicos y afecte el desarrollo turístico, cultural y habitacional del municipio.
El proceso se encuentra actualmente en la segunda de siete fases de elaboración e incluye tanto a la cabecera municipal como a las comunidades rurales. En esta etapa se analiza la viabilidad de los servicios de agua potable, movilidad, drenaje, electricidad y espacios públicos antes de autorizar nuevos proyectos habitacionales, comerciales o industriales.
La actualización del programa también permitirá reevaluar las zonas agrícolas que han sido absorbidas por la mancha urbana y establecer límites para proteger áreas de conservación ambiental, zonas de recarga de acuíferos y espacios que no sean aptos para la construcción debido a riesgos de inundación o erosión.
El presidente municipal, Mauricio Trejo, señaló que uno de los objetivos centrales es frenar las autorizaciones en polígonos que no cuenten con infraestructura suficiente para atender a nuevos habitantes o actividades económicas.
“Buscamos definir hacia dónde ha crecido la ciudad y reordenar las zonas agrícolas que quedaron absorbidas. Que cada proyecto se autorice según la cantidad de agua, luz y capacidad de seguridad que tengamos, respetando la sustentabilidad de no tener un crecimiento desordenado”, enfatizó el edil.
El plan contempla centros de barrio y participación ciudadana
Entre las propuestas del proyecto se encuentra la creación de centros de barrio, espacios que integren vivienda con comercios de proximidad. Con este modelo se busca reducir la necesidad de realizar traslados largos y disminuir la saturación del Centro Histórico de San Miguel de Allende.
Las autoridades informaron que, después de las primeras mesas de trabajo, el proceso continuará con talleres participativos y una consulta pública. Estas actividades permitirán incorporar las propuestas de la ciudadanía y de los sectores productivos en la definición del ordenamiento territorial.
Una vez concluido, el PMDUOET se convertirá en el marco regulatorio para el otorgamiento de licencias de construcción y la autorización de inversiones en el municipio. El documento definirá las condiciones bajo las cuales podrán desarrollarse nuevos proyectos y establecerá los criterios para orientar el crecimiento urbano hasta 2050.







