BMW hizo una jugada maestra: nos hizo creer que el Serie 3 de gasolina y el eléctrico eran iguales, pero no comparten ni plataforma
BMW presentó esta semana la octava generación del Serie 3, pero la gran sorpresa está en que su parecido con el nuevo BMW i3 no significa que ambos modelos sean el mismo vehículo. Aunque comparten una imagen inspirada en la filosofía Neue Klasse, el Serie 3 (G50) y el i3 (NA0) fueron desarrollados por separado, con plataformas, dimensiones, sistemas de propulsión y arquitecturas internas diferentes. Para el comprador, esto se traduce en dos sedanes medianos con propuestas claramente distintas.
La confusión nace del lenguaje de diseño unificado que BMW está aplicando en varios de sus productos, entre ellos las nuevas generaciones de los X5, iX3 y otros modelos que adoptarán esta filosofía. Desde el exterior, las similitudes pueden hacer pensar que el i3 anticipó directamente la apariencia del Serie 3 de combustión, pero las diferencias aparecen al analizar la ingeniería y las proporciones de cada automóvil.
¿Qué cambia entre el BMW Serie 3 y el BMW i3?
El BMW i3 utiliza la arquitectura Neue Klasse, concebida específicamente para vehículos electrificados y sin la necesidad de reservar espacio para un motor térmico en la parte delantera. En cambio, el Serie 3 evoluciona sobre la plataforma CLAR, una base ya utilizada por BMW y preparada para motores longitudinales de combustión interna, así como para sistemas Mild Hybrid y plug-in hybrid.
Las cotas también confirman que no se trata del mismo modelo. El Serie 3 mide 4,754 milímetros de largo, 1,849 de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2,860 milímetros. El i3 alcanza 4,759 milímetros de longitud, 1,864 de anchura y una batalla de 2,897 milímetros. El poste C es uno de los puntos donde las diferencias visuales resultan más evidentes.
La arquitectura eléctrica permite al i3 incorporar un maletero frontal de 31 litros y colocar las ruedas más cerca de los extremos. Esto libera ligeramente más espacio para los pasajeros traseros y permite un piso completamente plano, mientras que el Serie 3 conserva el túnel de transmisión. En capacidad de carga, el modelo de combustión ofrece 450 litros; el eléctrico dispone de 420 litros en la cajuela trasera, más los 31 litros delanteros.
- Punto clave / Qué ocurrió: BMW presentó dos sedanes visualmente parecidos, pero desarrollados como productos independientes.
- Impacto o alcance: El Serie 3 conserva opciones de combustión, Mild Hybrid y plug-in hybrid; el i3 es completamente eléctrico.
- Qué sigue: La nueva generación del Serie 3 elimina todas las variantes con motor diésel y convivirá con el i3 como una alternativa de propulsión diferente.
La estrategia de BMW consiste en ofrecer una misma categoría de sedán mediano con dos recetas técnicas: una para quienes buscan electrificación total y otra para quienes todavía prefieren motores de combustión. Por ahora, la similitud estética funciona como punto de conexión, pero la plataforma y el uso cotidiano dejan claro que el Serie 3 G50 y el i3 NA0 son vehículos distintos.








