Mucho antes de que las pantallas táctiles se convirtieran en el centro de control de los automóviles modernos, el Buick Riviera de 1986 ya ofrecía una solución similar en Estados Unidos. La séptima generación de este coupé de lujo incorporó el Graphic Control Center (GCC), un sistema que permitía manejar varias funciones del vehículo desde una pantalla de nueve pulgadas, aunque su avanzada propuesta terminó enfrentándose a un problema decisivo: los conductores todavía no sabían cómo utilizarla.
El Riviera había nacido en 1963 como una apuesta de General Motors para competir con el Ford Thunderbird. Su evolución buscó reunir las principales innovaciones de la compañía, y en 1986 llevó esa estrategia hasta el tablero. El diseño era completamente vertical y combinaba un cuadro de instrumentos digital con una pantalla verde que, por su apariencia, recordaba más a un monitor de computadora que a un componente automotriz.
El sistema no era un simple visor. Mediante seis botones ubicados alrededor de la pantalla, el conductor podía acceder al aire acondicionado, la radio, el panel de información, la computadora de viaje y el diagnóstico del vehículo. El concepto pretendía concentrar en un solo dispositivo funciones que, de acuerdo con la descripción de Buick, habrían requerido cerca de 100 pulsadores independientes.
¿Qué ofrecía la primera pantalla táctil de un automóvil?
El Graphic Control Center utilizaba un tubo de rayos catódicos sensible al tacto. Al tocar los bordes se desplegaban los menús principales, mientras que las ilustraciones de la pantalla permitían controlar el climatizador, consultar un monitor de viaje con ocho funciones y operar el sistema de sonido AM-FM, con la posibilidad de incluir un ecualizador gráfico.
También ofrecía acceso a información de diagnóstico, una pantalla de calibración y resúmenes de funciones clave. Sin embargo, no todos los controles fueron trasladados al monitor: los faros, el control de crucero, los limpiaparabrisas, el lavaparabrisas y el antiniebla trasero conservaron botones de tacto suave colocados a ambos lados del panel digital.
La innovación llegó en un momento poco favorable para la interacción digital. Menos del 10% de los hogares estadounidenses tenía una computadora personal, por lo que navegar por menús y tocar iconos dentro de un automóvil no formaba parte de los hábitos cotidianos. Los clientes consideraron que el sistema no era práctico y General Motors terminó retirándolo.
- Punto clave / Qué ocurrió: El Buick Riviera 1986 incorporó el Graphic Control Center, una pantalla táctil para controlar funciones del automóvil.
- Impacto o alcance: Reunió climatización, audio, computadora de viaje y diagnóstico en una pantalla verde de nueve pulgadas.
- Qué sigue: El sistema desapareció del Riviera, mientras la idea quedó detenida hasta que los consumidores se familiarizaran con las pantallas táctiles.
El caso del Riviera demuestra que una tecnología puede adelantarse a su tiempo. La pantalla funcionaba como una interfaz integral, pero su falta de familiaridad entre los usuarios impidió que se volviera práctica. El Graphic Control Center quedó como un antecedente temprano de los tableros digitales actuales.







