La Confederación Nacional Campesina (CNC) busca ampliar su presencia en Estados Unidos para organizar a jornaleros mexicanos y facilitar el acceso a financiamiento, tecnología y mercados, en un contexto de violencia, extorsiones y desapariciones vinculadas con el campo.
La estrategia contempla un memorando de entendimiento con la American Society of Mexico (AmSoc), cuyo objetivo es conectar a productores mexicanos con inversionistas y compradores estadounidenses, así como desarrollar cadenas agrícolas verificables y con mayor trazabilidad.
Jaime Almonte, secretario ejecutivo del Consejo Económico y de Desarrollo Rural Nacional de la CNC, señaló que el acuerdo también apoyará la constitución de la organización en Estados Unidos y la defensa de condiciones laborales dignas para los trabajadores agrícolas.
La CNC denunció el debilitamiento de los mecanismos de financiamiento, asistencia técnica y comercialización, además de pedir instrumentos eficaces para que los productores puedan denunciar desapariciones y otros delitos relacionados con la venta de sus tierras.
El programa plantea generar 200 mil empleos agrícolas legales por año en Estados Unidos, establecer contratos directos entre productores y compradores sobre un millón de hectáreas y elevar hasta 70 por ciento la proporción del precio de las cosechas que reciben los agricultores.
Larry Rubin, presidente de la AmSoc, indicó que el diagnóstico conjunto incluye necesidades de financiamiento, infraestructura, tecnificación, comercialización y seguridad. También propuso certificar tierras y unidades productivas libres de interferencias delictivas.
La CNC sostiene que México se consolidó como potencia agroexportadora, pero mantiene carencias estructurales. Según cifras de la organización, 49 por ciento de las comunidades rurales vive en pobreza extrema, sólo 8 por ciento de los productores tiene crédito formal y 3 por ciento cuenta con seguro agrícola.






