Estados Unidos declaró reabierto el estrecho de Ormuz tras asegurar que sus fuerzas despejaron las rutas internacionales de navegación de minas marinas iraníes, en medio del conflicto entre Washington y Teherán. La medida tiene relevancia para el comercio internacional de gas y petróleo.
El comandante del Comando Central de Estados Unidos, almirante Brad Cooper, afirmó que las operaciones fueron peligrosas y desafiantes. Según explicó, participaron más de 20 buques de guerra y cientos de aeronaves.
Cooper también señaló que cerca de 50 mil efectivos mantienen un bloqueo contra Irán y que ningún barco ha entrado o salido de puertos iraníes sin autorización estadounidense, salvo embarcaciones por razones humanitarias.
Irán negó que el estrecho esté plenamente reabierto y sostuvo que permitirá su apertura únicamente si Washington cumple sus condiciones. La Casa Blanca, en tanto, afirmó que el bloqueo naval continúa y que Estados Unidos mantiene el control del paso estratégico.






