Organizaciones ciudadanas del área conurbada de Guadalajara realizaron una protesta para exigir a las autoridades una alerta sanitaria por el suministro de agua que, según denunciaron, llega a sus hogares con residuos fecales, mal olor, turbiedad y metales pesados.
Alrededor de un millar de personas participaron en el “Agua KK Fest”, celebrado en una plaza pública de la ciudad. Con piñatas, disfraces y carteles, pidieron detener las fuentes contaminantes y establecer un plan de emergencia para las al menos 100 colonias afectadas.
Los vecinos señalaron que el problema comenzó hace un par de años y se agravó desde marzo. En algunas zonas, afirmaron, el agua presenta tonalidades negras o cafés, sedimentos y olores desagradables.
Las organizaciones instalaron un museo con muestras recolectadas en cerca de 90 colonias para mostrar los distintos niveles de turbiedad y contaminación. También exigieron que se reconozcan las posibles afectaciones a la salud y se garantice el acceso al agua potable.
La Secretaría de Salud de Jalisco reconoció los índices de contaminación y recomendó no ingerir el agua ni utilizarla para cocinar o lavarse los dientes. Como medida de emergencia, el gobierno estatal comenzó a distribuir bidones y filtros entre la población afectada.
Los habitantes denunciaron que deben comprar agua purificada para realizar actividades cotidianas, lo que representa un impacto económico adicional. Durante la protesta también se impartieron talleres sobre cloración y elaboración de filtros caseros.






