Una muestra de tensión durante una asamblea de Morena en San Miguel de Allende evidenció posibles diferencias entre integrantes de la dirigencia local y reavivó el debate sobre los liderazgos internos del partido en el municipio.
El momento ocurrió mientras el doctor Osvaldo García intervenía ante los asistentes. Jesusa Rodríguez hizo un gesto de desaprobación, saludó a algunos integrantes del presídium y abandonó el recinto sin emitir declaraciones.
El episodio adquirió relevancia política debido a la participación que Rodríguez ha mantenido en asuntos del municipio y a las versiones sobre su interés en influir en la agenda y en la definición de candidaturas locales de Morena.
La exsenadora suplente, quien reside de manera intermitente en San Miguel de Allende desde hace más de 15 años, también ha generado debate por sus posturas sobre el desarrollo urbano, la gentrificación y la exclusión de jóvenes en los barrios.
El desencuentro plantea dudas sobre la cohesión interna del partido, en un municipio donde la actividad turística, la conservación del patrimonio y la selección de perfiles para el Cabildo son asuntos de alta sensibilidad política.
Hasta el momento, los organizadores de la asamblea y Jesusa Rodríguez no han difundido un posicionamiento oficial sobre lo ocurrido.






