El partido entre América de Cali e Independiente Santa Fe fue suspendido temporalmente por disturbios en las tribunas del estadio El Campín, en Bogotá.
La violencia comenzó cerca del minuto 30, cuando aficionados de Santa Fe se desplazaron hacia la zona donde se encontraba la barra del América de Cali.
La policía intervino con gas lacrimógeno para contener el enfrentamiento. Poco después, varios aficionados ingresaron a la pista atlética y ambas parcialidades invadieron la cancha.
Durante los disturbios se registraron agresiones con palos y otros objetos.
Por seguridad, el árbitro Diego Moncada envió a los jugadores y al cuerpo arbitral a los vestidores. El partido estuvo detenido cerca de 20 minutos.
Tras una reunión entre autoridades, clubes y árbitros, el encuentro se reanudó a las 19:35 horas y continuó desde el minuto 33.
El alcalde de Bogotá, Carlos Galán, exigió sanciones por los actos violentos ocurridos en el estadio.






