El movimiento islamista palestino Hamás ha declarado que no acepta una tregua mientras Israel mantenga una fuerte presencia militar en Gaza, donde los bombardeos israelíes han resultado en la muerte de al menos 52 personas en un solo día, según información de la Defensa Civil local.
Las negociaciones para un alto el fuego entre Hamás e Israel están en curso en Doha, mediadas por Estados Unidos, Catar y Egipto. Un alto responsable de Hamás ha afirmado que la organización está comprometida con alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra «lo antes posible», pero subrayó la necesidad de que las fuerzas israelíes se retiren de la Franja.
En la negociación, Hamás ha planteado que no aceptará la continuidad de la ocupación de su territorio ni la rendición de su pueblo en áreas controladas por el ejército israelí. Como parte de sus esfuerzos, el grupo ha anunciado su disposición a liberar a diez rehenes para apoyar el avance de las conversaciones.
El conflicto se desató tras un ataque sorpresivo de Hamás en el sur de Israel, donde se registraron 251 secuestros. Actualmente, 49 rehenes permanecen en Gaza, con 27 de ellos declarados muertos por el ejército israelí.
Un emisario estadounidense ha indicado que se propone un acuerdo que incluiría una tregua de 60 días y la devolución de rehenes, tanto vivos como fallecidos. Sin embargo, Hamás ha enfatizado que aún persisten negociaciones sobre temas cruciales, incluidos el acceso a ayuda humanitaria en Gaza y las garantías para un alto el fuego duradero.
Por su parte, el primer ministro israelí ha reiterado que las prioriades de su gobierno abarcan la liberación de todos los rehenes y la desarticulación de las capacidades militares de Hamás. Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre, más de mil doscientos israelíes han perdido la vida, mientras que los informes desde Gaza indican que al menos 57,600 palestinos, en su mayoría civiles, han muerto a causa de la ofensiva militar israelí.
En medio de esta situación, y pese a los obstáculos para lograr un nuevo alto el fuego, las autoridades israelíes han expresado cierto optimismo, destacando la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo. El jefe del Estado Mayor israelí ha destacado los logros en la operación militar, afirmando que han debilitado las capacidades de Hamás y que se está creando un entorno propicio para liberar a los rehenes.
Mientras tanto, los ataques israelíes continúan en la Franja de Gaza, afectando a la población civil. En recientes bombardeos, al menos 52 personas han perdido la vida, entre ellas tres que esperaban recibir asistencia humanitaria. Un contexto de crisis humanitaria persiste, con más de dos millones de palestinos enfrentando condiciones críticas, lo que ha llevado a la Unión Europea a acordar con Israel la ampliación de la distribución de ayuda humanitaria en Gaza.









