El futbol sudamericano y la Copa Libertadores se vieron envueltos en un nuevo episodio de violencia durante el partido entre Atlético Mineiro y Godoy Cruz, correspondiente a la ida de los octavos de final del torneo, que se celebró en la Arena MRV.
Tras el encuentro, un enfrentamiento estalló entre policías brasileños y aficionados del equipo visitante en las gradas. Testigos y grabaciones en redes sociales muestran a varios agentes de seguridad intercambiando golpes con hinchas, empleando tanto puños como patadas, mientras intentaban controlar la situación.
Hasta el momento, ni la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ni los clubes involucrados han emitido declaraciones sobre los lamentables incidentes registrados. La violencia en los estadios se ha convertido en un tema recurrente en el contexto futbolístico de la región, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad y el manejo de la afición en eventos deportivos.






