El hallazgo de cuatro cuerpos en tres días en la isla de Jeju llevó a las autoridades de Corea del Sur a investigar el cierre irregular de expedientes de personas desaparecidas. Un agente fue suspendido por presuntamente concluir de manera indebida la búsqueda de dos víctimas que después fueron encontradas muertas.
La investigación comenzó tras detectar irregularidades en el caso de Jang Mi-ran, una mujer de 37 años cuya desaparición fue reportada en mayo. El policía cerró el expediente después de afirmar que la pareja de la mujer había hablado con ella y confirmado que estaba a salvo, aunque no existen registros de esa comunicación.
Jang Mi-ran fue localizada muerta 104 días después de su desaparición. Otro hombre, de alrededor de 60 años, cuyo caso no estaba relacionado con el de la mujer, también apareció muerto luego de que el mismo agente cerrara de manera irregular su expediente.
Las autoridades sospechan que cerca de 10 casos adicionales podrían presentar anomalías, aunque la Policía aún no confirma nuevos expedientes irregulares. El agente gestionó 298 denuncias de desaparición entre marzo de 2025 y su suspensión.
La Policía Nacional inició una revisión de los expedientes de desapariciones tramitados desde enero de 2024. El ministro del Interior, Yun Ho-jung, ordenó investigar el caso de Jeju y revisar el sistema policial para la búsqueda de personas desaparecidas.
La revisión incluirá alrededor de 310 mil casos cerrados durante los últimos tres años. El presidente Lee Jae Myung también solicitó estudiar la creación de un organismo encargado de promover una reforma de la Policía.






