Grupos delictivos instalaron redes clandestinas de videovigilancia en las colonias El Gallito, Buenavista y Santa Clara Coatitla, en Ecatepec, Estado de México, con el objetivo de controlar el territorio, detectar movimientos de habitantes, anticipar operativos y monitorear la actividad de organizaciones rivales. Elementos de la Marina localizaron y desmantelaron parte de estos equipos, utilizados en zonas donde vecinos reportan disputas relacionadas con el “huachicol de agua” y la extorsión.
Las cámaras fueron colocadas en muros, postes y puntos elevados, desde donde permitían observar sectores completos de las colonias. De acuerdo con elementos de seguridad, esta infraestructura era empleada por los grupos criminales para conocer los desplazamientos en el área y reaccionar ante posibles acciones de las autoridades.
El hallazgo muestra que las organizaciones delictivas no sólo buscan mantener presencia física en las calles, sino también contar con mecanismos de vigilancia para proteger sus actividades. La instalación de estos dispositivos les habría permitido identificar movimientos inusuales, seguir recorridos y mantener bajo observación zonas consideradas estratégicas para sus operaciones.
El impacto alcanza directamente a los habitantes y trabajadores de las tres colonias. Vecinos consultados sobre la situación aseguran que la violencia y la presencia de grupos que se disputan actividades ilícitas han modificado sus rutinas, al grado de que por las noches prefieren permanecer dentro de sus viviendas y evitar salir.
¿Qué implica el desmantelamiento de las cámaras en las colonias?
La intervención de la Marina permitió retirar los equipos detectados, pero el caso refleja el nivel de control territorial que los grupos delictivos intentan ejercer en Ecatepec. Las cámaras representaban una herramienta para vigilar tanto a la población como a posibles rivales y a las corporaciones encargadas de realizar operativos.
La situación también coloca bajo presión a las comunidades afectadas, donde la disputa por el “huachicol de agua” y la extorsión se relaciona con restricciones para la movilidad cotidiana y una percepción de riesgo especialmente durante la noche.
- Punto clave / Qué ocurrió: Fueron localizadas y desmanteladas cámaras clandestinas instaladas por grupos delictivos.
- Impacto o alcance: El sistema operaba en El Gallito, Buenavista y Santa Clara Coatitla, en Ecatepec, y vigilaba a habitantes, rivales y autoridades.
- Qué sigue: El caso permanece vinculado a las acciones de seguridad en las zonas donde vecinos denuncian disputas por el “huachicol de agua” y la extorsión.
Hasta ahora, la información disponible confirma el retiro de los equipos por parte de la Marina. En las colonias afectadas persisten las denuncias vecinales sobre violencia y temor, mientras la presencia de redes clandestinas de vigilancia evidencia la disputa por el control territorial.







