En Ginebra, sede del Foro Económico Mundial, la dimisión del presidente y director ejecutivo afecta directamente a la organización que convoca la cumbre anual de Davos y obliga a la junta a gestionar una transición de liderazgo. La salida se produce tras una investigación independiente sobre los vínculos del ejecutivo con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
El ejecutivo anunció su renuncia después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos divulgara que mantuvo tres cenas de negocios con Epstein y se comunicó con él por correo electrónico y mensajes de texto. La decisión se comunicó como un paso para evitar distracciones en la labor del Foro.
En su mensaje, el presidente saliente afirmó que su etapa al frente del Foro, de ocho años y medio, había sido gratificante y expresó agradecimiento por la colaboración con colegas y socios. No hizo referencia explícita a Epstein en sus declaraciones.
Los copresidentes del Foro indicaron que la investigación independiente realizada por un abogado externo había concluido y que no había hallado motivos de preocupación adicionales a los ya conocidos. Señalaron que las conclusiones se limitaron a lo que previamente se había revelado.
Alois Zwinggi, miembro del organismo, asumirá de forma interina las funciones de presidente y director ejecutivo mientras la junta supervisa la transición. La dirección anunció además que impulsará un proceso para seleccionar a un sucesor permanente.







