Marcelo Ebrard descartó que el triunfo demócrata en el Capitolio implique, por ahora, un cambio sustancial en la política arancelaria de Estados Unidos hacia México. El secretario de Economía señaló durante un evento en Yucatán que las facultades sobre aranceles permanecen, en buena medida, en manos del presidente estadounidense, por lo que el resultado electoral no modifica automáticamente la relación comercial bilateral.
“La mayor parte de la relación arancelaria no cambia mucho”, afirmó Ebrard al ser consultado sobre el nuevo equilibrio político en Estados Unidos. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sí registre modificaciones, aunque advirtió que todavía es demasiado pronto para anticipar su alcance o contenido.
La posición del funcionario coincide con el llamado a la moderación expresado por la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria evitó celebrar el avance demócrata y subrayó que la relación de México se mantiene directamente con el gobierno de Donald Trump, no con el Capitolio. Para el Ejecutivo mexicano, el cambio en la composición legislativa estadounidense debe analizarse sin asumir que alterará de inmediato las decisiones de la Casa Blanca.
Ebrard también pidió cautela porque el cómputo de los votos aún no había concluido. En ese contexto, consideró prematuro extraer conclusiones definitivas sobre las consecuencias políticas y comerciales de la elección, particularmente en un momento en que ambos países mantienen abierta la revisión del acuerdo comercial.
¿Qué puede cambiar en el T-MEC y cuál es el siguiente paso?
El secretario recordó que la revisión del T-MEC todavía no termina y que hasta el momento no se ha acordado ninguna adición. El proceso ya acumula tres rondas y México espera una cuarta, cuya realización fue pospuesta hasta después de la elección por acuerdo con las autoridades estadounidenses.
La diferencia entre los aranceles y el tratado resulta central para entender el escenario. De acuerdo con Ebrard, las atribuciones arancelarias dependen principalmente del presidente de Estados Unidos, mientras que cualquier ajuste al T-MEC tendría que surgir del proceso de revisión bilateral que aún está en curso. Por ello, el resultado electoral no representa por sí mismo una modificación inmediata para la relación comercial.
- Punto clave / Qué ocurrió: Ebrard descartó cambios inmediatos en la política arancelaria hacia México tras el avance demócrata.
- Impacto o alcance: La relación comercial continúa vinculada principalmente con el gobierno federal estadounidense y la revisión del T-MEC.
- Qué sigue: México espera una cuarta ronda de revisión, después de que concluyan los efectos y procesos posteriores a la elección.
La situación permanece abierta y sin cambios arancelarios anunciados. Las próximas definiciones dependerán del cierre del cómputo electoral, de las decisiones de la administración estadounidense y de la continuidad de las conversaciones bilaterales sobre el T-MEC.








