El fiscal general del estado de Michoacán, Adrián López Solís, ha presentado su solicitud formal de licencia al cargo, la cual fue remitida al Congreso del Estado. La notificación fue entregada en la mañana por el secretario técnico de la Fiscalía General del Estado y se comunicó que la separación del puesto será efectiva a partir del próximo 20 de agosto.
López Solís, quien asumió la fiscalía en 2019 con un mandato que se extendía hasta 2028, argumentó que su decisión responde a la necesidad de crear condiciones más favorables para impulsar la mejora de las capacidades institucionales en respuesta a las crecientes demandas de justicia en un contexto de aumento en la actividad delictiva.
En sus declaraciones, el fiscal resaltó que, durante su gestión de seis años, ha enfrentado desafíos significativos y ha trabajado para afrontar las exigencias sociales asociadas a su función. No obstante, reconoció que la lucha contra la impunidad plantea nuevos retos que requieren una coordinación efectiva entre las diferentes instancias de seguridad y justicia a nivel federal, estatal y municipal. La renuncia del fiscal se produce en un momento crítico, en el que se busca fortalecer la efectividad de las instituciones responsables del combate al delito en la región.









