Stephanie White, entrenadora de las Indiana Fever en la WNBA, respondió con firmeza a los cuestionamientos recientes sobre su apoyo a Sophie Cunningham. Este martes, durante una conferencia, se mostró molesta por críticas a su supuesta frialdad tras una falta grave de DiJonai Carrington de Chicago Sky que dejó a Cunningham con lesiones visibles.
White defendió a su equipo con contundencia, afirmando que «todos los demás pueden irse al infierno». Expresó que el odio y la división no prevalecerán en la liga.
«Estamos unidas y conectadas. Nos negamos a ser divididas. Cada día, estas mujeres luchan y demuestran entereza ante la adversidad. El amor, la gracia, la humildad y la amabilidad triunfarán. Siempre las apoyaré», afirmó.
Además, enfatizó que toma como algo personal cualquier insinuación de que no respalda al 100% a sus jugadoras. «Estoy con ellas a muerte», reiteró White, quien finalizó su intervención golpeando la mesa y salió sin responder más preguntas.







