Estados Unidos e Israel están planeando una campaña de bombardeos contra la infraestructura energética de Irán, que podría llevarse a cabo este fin de semana. Esta acción, reportada por CBS News, se perfila como una de las más intensas hasta el momento en el marco del conflicto regional.
Aunque la decisión final aún no ha sido aprobada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se contempla completar los ataques antes de la apertura de los mercados financieros el lunes. Trump ha manifestado su escepticismo hacia las negociaciones con Irán, señalando que ha «perdido la fe» en la buena fe de los negociadores iraníes.
Durante una reunión con su Gabinete en Camp David, Trump expresó su desilusión, citando un reciente ataque iraní con misiles que ocurrió mientras se intentaban facilitar las conversaciones. Además, el presidente subrayó que sus enviados especiales continúan trabajando en las negociaciones con Irán, reafirmando la complejidad de la situación actual.







