Un tribunal en Corea del Sur ha dictado una condena de dos años de prisión al destituido presidente Yoon Suk-yeol por recibir ilegalmente sondeos de opinión manipulados a través de un intermediario. Este caso involucra prácticas de corrupción que se remontan a su candidatura presidencial en 2022, cuando se le acusa de intercambiar favores políticos por los sondeos.
Yoon enfrenta un total de siete juicios, lo que lo coloca en el centro de una de las crisis políticas más importantes del país en décadas. El año pasado, fue sometido a juicio político tras declarar la ley marcial en diciembre de 2024, lo que generó un significativo descontento y alteración social.
La semana pasada, la Corte Suprema confirmó otra condena contra Yoon, que lo sentenciaba a siete años de prisión, marcando un hito en su serie de problemas legales. Sus abogados han presentado apelaciones, argumentando que algunas de las decisiones se basan en pruebas insuficientes.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl también condenó a Myung Tae-kyun, el intermediario involucrado, a un año y medio de prisión por los mismos cargos de manipulación de financiación política. Los sondeos de opinión en cuestión se realizaron entre junio y octubre de 2021, periodo durante el cual Yoon buscaba asegurar su posición como candidato presidencial.
La situación escaló en diciembre de 2024, cuando Yoon declaró la ley marcial por un breve periodo, lo que desencadenó protestas masivas y la intervención de las fuerzas legislativas. Posteriormente, Yoon fue sometido a juicio político y destituido. Desde su liberación a principios de 2025, ha estado en un proceso judicial continuo, lo que ha mantenido su figura en el debate político del país.









