En Culiacán, Fausto Ernesto Corrales Rodríguez habría sido retenido y obligado a sostener una versión falsa sobre la muerte de Héctor Melesio Cuén, ocurrida tras el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, según elementos incorporados a una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR).
Corrales declaró inicialmente que Cuén fue asesinado durante un supuesto asalto en una gasolinera. Sin embargo, en un video posterior relató que fue sometido y retenido después de una balacera en un rancho, y que recibió instrucciones para montar esa escena.
Su testimonio contradice las declaraciones ministeriales que rindió semanas antes, en las que presentó el ataque como un hecho espontáneo. Por esos dichos, enfrenta acusaciones de falsedad de declaraciones y encubrimiento.
Otros datos de prueba ubican a Corrales la mañana del 25 de julio de 2024 en Huertos del Pedregal, donde, según la FGR, Cuén se encontraba con “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López.
La Fiscalía sostiene que Cuén no murió en la gasolinera, sino horas antes, en la finca San Julián, y que Corrales habría participado en el encubrimiento al mantener una versión fabricada bajo amenazas.








