Antes de emprender un viaje por carretera, muchos conductores se concentran en el destino, el equipaje y la ruta, pero dejan el automóvil en segundo plano. Luis Miguel García, mecánico automotriz con cerca de 50 años de experiencia entre motores, advierte que un vehículo puede funcionar con normalidad y, aun así, no estar preparado para recorrer cientos de kilómetros.
El principal riesgo está en asumir que, si el auto arranca y se comporta como siempre, no necesita una revisión. De acuerdo con García, numerosas averías que aparecen durante las vacaciones comienzan mucho antes, cuando pequeñas señales de desgaste o cambios en el funcionamiento pasan inadvertidos durante el uso cotidiano.
La primera comprobación debe centrarse en los neumáticos, porque son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto. La presión debe medirse con las llantas frías y ajustarse a la recomendación del fabricante. También es necesario revisar que el dibujo conserve una condición adecuada, que el desgaste sea uniforme y que los flancos no presenten señales anormales.
El calor del verano puede aumentar las exigencias sobre los neumáticos y hacer más evidente un problema que no se detecta en trayectos cortos. Un desgaste irregular, explica el mecánico, puede manifestarse después de varias horas de conducción, cuando el automóvil enfrenta un esfuerzo mayor y el conductor se encuentra lejos de casa.
¿Qué revisar bajo el cofre antes de salir a carretera?
La inspección continúa con los niveles de aceite, líquido refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas. Son revisiones sencillas que permiten identificar pérdidas o niveles bajos antes de que evolucionen hacia una falla más costosa o compliquen el viaje.
La batería también merece atención, incluso si el motor enciende sin dificultades. Las altas temperaturas aceleran su desgaste y pueden dejar al descubierto un componente que ya se encontraba cerca del límite de su vida útil. García recomienda, además, verificar el sistema de refrigeración y el aire acondicionado.
Una temperatura del motor más alta de lo habitual, una pérdida de rendimiento o un nivel bajo de refrigerante son señales que conviene atender antes de salir. A esto se suman las luces, los limpiaparabrisas y otros sistemas de seguridad, elementos que suelen pasar desapercibidos en la rutina, pero adquieren mayor importancia durante un trayecto prolongado.
- Punto clave / Qué ocurrió: Luis Miguel García recomienda realizar una revisión preventiva antes de cualquier viaje largo.
- Impacto o alcance: La inspección busca reducir riesgos para conductores y pasajeros durante recorridos de cientos de kilómetros.
- Qué sigue: Revisar neumáticos, niveles, batería, refrigeración, aire acondicionado, luces y limpiaparabrisas antes de emprender el trayecto.
El estado actual de la recomendación es claro: no conviene esperar a que aparezca una avería en carretera. Para García, adelantar la revisión suele ser más económico que enfrentar un problema durante el periodo vacacional, especialmente cuando el vehículo ya presenta síntomas que pueden atenderse con una solución sencilla.







