Yeraldine Bonilla Valverde asumió el cargo de gobernadora interina en Sinaloa, afirmando que el estado mantiene su gobernabilidad y estabilidad tras las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador con licencia, Rubén Rocha. Este último es señalado de haber recibido apoyo de la célula delictiva Los Chapitos, vinculada al Cártel de Sinaloa.
Durante su salida del congreso, Bonilla Valverde expresó su confianza en la inocencia de Rocha Moya y anunció que no habrá cambios en el gabinete por el momento. Se mantendrán las conferencias de prensa semanales y se continuará con los trabajos del gobierno. La nueva gobernadora se comprometió a servir a los sinaloenses con dignidad y responsabilidad, subrayando la importancia de levantarse ante la adversidad.
Bonilla Valverde indicó que los principios y políticas de la cuarta transformación continuarán vigentes y añadió que buscará colaboración con el gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. También hizo un llamado a todos los servidores públicos para que se comprometan a servir a la comunidad.
Por su parte, la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso, María Teresa Guerra, confirmó que el gobernador con licencia Rocha Moya seguirá contando con fuero hasta que la Fiscalía General de la República complete su investigación. La diputada local de Morena aclaró que el retiro del fuero depende de una solicitud específica de la fiscalía, que es la encargada de determinar el avance de las pesquisas.
Las diputadas del PRI, Irma Guadalupe Moreno y Paola Gárate, criticaron la designación de Bonilla como gobernadora interina, argumentando que la presencia de un gobernador con licencia bajo fuero representa una simulación de justicia. Moreno pidió que nadie esté por encima de la ley, mientras que Gárate expresó que el nombramiento perpetúa la protección de ciertos intereses.





