El gobierno federal ha ordenado la suspensión de actividades presenciales en las dependencias públicas de la Ciudad de México a partir del 11 de junio, coincidiendo con la inauguración del Mundial. Esta medida también se aplicará al sector privado, con el objetivo de mejorar la movilidad urbana y la seguridad vial.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, establece que la Administración Pública continuará sus labores bajo el esquema de “home office”. La decisión busca garantizar la continuidad de las actividades administrativas y la eficiencia en la prestación del servicio público.
Se exceptúan de esta medida los servicios esenciales, incluyendo salud, protección civil, seguridad pública y control migratorio. La suspensión de clases, anunciada previamente, también ocurrirá el mismo día, mientras que la Universidad Nacional Autónoma de México ha decidido cesar actividades por motivos de movilidad.







