Carlos “Gullit” Peña fue considerado una de las promesas del futbol mexicano tras conquistar el bicampeonato con León en 2014 y disputar el Mundial de Brasil con la Selección Mexicana.
En el Clausura 2016 llegó a Chivas por ocho millones de dólares. Tres meses después, fue retirado de las instalaciones de Verde Valle tras presentarse a entrenar en estado de ebriedad.
Durante su paso por el Guadalajara también fueron señaladas sus constantes salidas nocturnas. Solo disputó dos torneos cortos con el club antes de regresar al León.
En 2017 fichó por el Rangers de Escocia, donde tuvo un inicio goleador. Sin embargo, recibió críticas por sus salidas nocturnas y por su condición física.
En enero de 2018 fue contratado por Cruz Azul. Poco después, decidió internarse en la clínica Baja del Sol, propiedad del exboxeador Julio César Chávez. Permaneció 18 días en el centro.
En junio de 2025 fue arrestado en León, Guanajuato, por conducir ebrio un Mini Cooper negro. De acuerdo con el reporte, se subió a las banquetas y derrapó, por lo que puso en riesgo a los transeúntes.
Peña permaneció detenido durante 20 horas y tuvo que pagar la reparación de los daños ocasionados.
Recientemente circuló un video en el que aparece dentro de un automóvil y deja caer líquido de una lata de whiskey. En la grabación afirma: “Ya no quiero alcohol”, aunque después responde que se trata de una broma.
El exjugador, de 36 años, recibió varias oportunidades en su carrera, pero sus problemas relacionados con el consumo de alcohol afectaron su rendimiento y limitaron su trayectoria profesional.






