Hackers mexicanos, los “graffiteros digitales”: algunos tienen entre 15 y 20 años, advirtió el especialista en ciberseguridad Ignacio Gómez Villaseñor, quien señaló que parte de estos jóvenes identifica vulnerabilidades en sistemas y plataformas digitales sin que necesariamente requiera conocimientos avanzados o grandes recursos económicos.
De acuerdo con el especialista, una falla puede originarse en situaciones tan sencillas como una contraseña filtrada o la falta de doble autenticación. Estos descuidos abren la puerta a accesos no autorizados y pueden poner en riesgo información personal, institucional o empresarial.
Gómez Villaseñor comparó a algunos hackers con “graffiteros digitales”, debido a que buscan dejar una marca o demostrar que lograron ingresar a un sistema. Sin embargo, el reto técnico puede convertirse en un delito cuando se roba información, se altera el funcionamiento de una plataforma o se utilizan los datos obtenidos para cometer fraudes y extorsiones.
Gobierno y usuarios, entre los principales objetivos
El especialista alertó que el gobierno se encuentra entre los principales objetivos de los ataques cibernéticos, debido al volumen de información que concentra y a la importancia de los servicios que administra. Una vulneración puede exponer miles de datos y afectar tanto a las instituciones como a las personas que dependen de ellas.
La dimensión tecnológica no elimina el factor humano. El uso de contraseñas débiles, la reutilización de claves o la falta de medidas adicionales de seguridad pueden facilitar el acceso de los atacantes, incluso cuando no existe una infraestructura sofisticada para cometer la intrusión.
Ante este escenario, la recomendación es fortalecer las contraseñas, activar la doble autenticación y proteger los datos antes de que ocurra una filtración. La advertencia pone énfasis en que la prevención debe involucrar a instituciones, empresas y usuarios, ya que una omisión aparentemente menor puede convertirse en una vulnerabilidad de alto impacto.






