Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió la región de Flores, en Indonesia, y provocó daños en viviendas y edificios públicos. Las autoridades emitieron una alerta de tsunami para varias provincias, aunque hasta el momento no se reportaron víctimas.
El sismo ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros y tuvo su epicentro a 68 kilómetros al nor-noroeste de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. Posteriormente se registraron varias réplicas.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia alertó a las poblaciones costeras de Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental, Célebes del Sur y Célebes Sudoriental.
Las autoridades recomendaron a los residentes mantenerse alejados de las playas y las riberas de los ríos, además de trasladarse a zonas altas. También monitorean los mareógrafos costeros para detectar posibles variaciones en el nivel del mar.
El movimiento telúrico se sintió en gran parte de la isla de Flores. Informes iniciales señalaron daños en viviendas e instalaciones públicas, aunque todavía no se había determinado el número exacto de inmuebles afectados.
Yohanna Embu, residente de la regencia de Sikka, afirmó que varias construcciones resultaron dañadas y que habitantes de la zona se dirigieron a lugares elevados por temor a un tsunami.
Entre los inmuebles afectados se encontraría la sala de espera de la terminal portuaria de Pelni, en Maumere, que habría colapsado durante las sacudidas.
Indonesia, un archipiélago de más de 17 mil islas, se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona con intensa actividad sísmica y volcánica. En 1992, un terremoto de magnitud 7 generó un tsunami que dejó unos 2 mil 500 muertos en la isla de Flores.







