Un reciente análisis realizado por agencias de inteligencia del gobierno federal ha presentado un organigrama que revela una compleja red de complicidades entre altos funcionarios del municipio de Ecatepec, Estado de México, y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Este informe detalla la participación de políticos, altos mandos de seguridad y operativos criminales que, según las investigaciones, habrían establecido una estructura de protección, extorsión y control territorial en la zona.
En el centro de este esquema se encuentra un individuo que se describe como el líder del grupo criminal, quien también funge como asesor de seguridad de la alcaldesa del municipio. Este personaje ha sido señalado por su papel en la creación de redes de policías con el fin de extorsionar a la población y colocar a sus aliados en posiciones estratégicas dentro de la administración municipal.
A su lado, otro funcionario municipal aparece en el documento, implicado en la designación de mandos acusados de extorsionar a transportistas y facilitar las operaciones del CJNG en la región. Según el análisis, el grupo delictivo conocido como «La Chokiza» actúa como brazo armado que respalda las actividades de estos funcionarios, quienes estarían involucrados en el tráfico de drogas y el robo de combustible.
Uno de los líderes de “La Chokiza” mantiene vínculos con un operador de tráfico de armas y huachicol, cuyo nombre está asociado con una figura conocida en el ámbito del espectáculo. Este contexto evidencia las serias preocupaciones sobre la corrupción y la falta de seguridad en una de las áreas más problemáticas del Estado de México.
La información recogida ofrece indicios alarmantes sobre la penetración del crimen organizado en las estructuras gubernamentales locales, lo que plantea interrogantes sobre el estado de la gobernabilidad y la efectividad de las políticas de seguridad en el país.







