Las fuerzas de seguridad de Marruecos detuvieron a 294 migrantes de África subsahariana que intentaban llegar por tierra y mar a Ceuta, enclave español ubicado en la costa norte marroquí.
También fueron detenidos 61 ciudadanos marroquíes, señalados por presuntamente facilitar los intentos de migración. Las autoridades reforzaron la vigilancia en la frontera ante llamados en redes sociales para realizar un nuevo cruce masivo.
Marruecos y España incrementaron la presencia de seguridad y restringieron el movimiento hacia la zona fronteriza para impedir nuevas entradas.
Miles de migrantes llegan cada año a Marruecos desde distintos países de África y otras regiones, huyendo de conflictos, pobreza e inestabilidad. Muchos buscan cruzar hacia Ceuta o Melilla para continuar posteriormente hacia la España peninsular.







