Masiva Peregrinación en Pátzcuaro para Conmemorar a la Virgen Inmaculada de la Salud
Pátzcuaro, Michoacán – En un evento significativo para la comunidad católica, más de 250 sacerdotes se reunieron en Pátzcuaro para conmemorar el 101 aniversario de la proclamación de la Virgen Inmaculada de la Salud como patrona de la Arquidiócesis de Morelia. La ceremonia también marcó la elevación de su colegiata a Basílica Mayor. La celebración incluyó una peregrinación de la imagen réplica de la Virgen desde el templo del Sagrario hasta su basílica, acompañada por la urna que alberga los restos del Venerable Vasco de Quiroga.
Durante el recorrido, los fieles se congregaron a lo largo del trayecto, realizando el signo de la cruz al pasar la imagen de la Virgen y la urna de Quiroga, decorada con flores. Al llegar a la entrada de la basílica, los peregrinos fueron recibidos con aplausos de los asistentes, que habían reservado espacios en las bancas para este evento.
La entrada de la imagen y los sacerdotes fue acompañada por cantos devocionales, mientras el abad de la basílica, en un mensaje de bienvenida, destacó la importancia del lugar como refugio y fuente de consuelo para los fieles.
La ceremonia religiosa estuvo presidida por altos funcionarios eclesiásticos, quienes resaltaron el papel de la Virgen Inmaculada de la Salud en la vida de la arquidiócesis. Durante su homilía, el arzobispo subrayó la relevancia de la festividad para los sacerdotes, a quienes instó a seguir el ejemplo de amor pastoral que promueve la iglesia.
Además, se recordó a Vasco de Quiroga como una figura central en la historia de la iglesia en la región, resaltando su legado y llamado a un compromiso social entre los sacerdotes. El arzobispo instó a la congregación a trabajar juntos por el bienestar de la sociedad y a mantener viva la figura de Quiroga como modelo de santidad y protector del pueblo.
La misa concluyó con la consagración a la Virgen María Inmaculada de la Salud y una apertura del camarín donde los sacerdotes pasaron por debajo del manto de la imagen, antes de compartir una comida en el salón de la Basílica. Este significativo evento no solo refuerza las tradiciones religiosas, sino que también reafirma el papel de la iglesia en la vida social de Michoacán.









