Lionel Messi protagonizó un tenso momento durante el empate 2-2 entre Inter Miami y Philadelphia Union, correspondiente a la MLS.
En el segundo tiempo, el argentino se acercó a Quinn Sullivan tras una acción del partido, le dio un zape en la cabeza y luego lo encaró.
Messi no fue expulsado por el incidente.
Después del silbatazo final, jugadores de ambos equipos se enfrentaron con empujones y discusiones.
Cavan Sullivan, hermano de Quinn, y Yannick Bright fueron expulsados. Además, se mostraron varias tarjetas amarillas durante el cierre del encuentro.






