En su primera visita a Ciudad de México, realizada el pasado 15 de octubre, el chef francés Michel Portos eligió el restaurante Chapulín para presentar una propuesta construida a partir del diálogo entre la cocina de México y Francia. Acompañado por el chef José Luis Ronquillo, anfitrión de la velada, Portos diseñó un menú de seis tiempos que reunió productos de tierra y mar, con una consecuencia clara para los comensales: acercarlos a una interpretación contemporánea de ambas tradiciones culinarias a través de sabores precisos, composiciones visuales y un maridaje internacional.
La cena incorporó vinos de Peyrassol, además de etiquetas de algunas bodegas de Italia y Portugal. Esta selección acompañó un recorrido gastronómico pensado para mantener un equilibrio entre el producto, la técnica y la presentación, elementos que marcaron el ritmo de la experiencia en Chapulín. La participación de José Luis Ronquillo también permitió que el encuentro se desarrollara desde la hospitalidad mexicana, con un chef local como enlace entre la identidad del restaurante y la visión del invitado francés.
¿Cómo se encuentran la campiña francesa y los ingredientes mexicanos?
La inspiración de Michel Portos surgió de los recuerdos de su infancia y de la campiña francesa, aunque el eje de su propuesta estuvo en los ingredientes mexicanos que decidió incorporar. El chef planteó así una cocina de contrastes, en la que la memoria personal no se presentó de manera aislada, sino en contacto directo con los productos y sabores del país anfitrión.
Uno de los platos más representativos de la noche fue un medallón de langosta proveniente de Ensenada, Baja California. El producto fue cocinado en una vinagreta de mariscos y albahaca, y se acompañó con una combinación de verduras concebida para recrear un jardín mexicano. La preparación sintetizó el enfoque de Portos: tomar un ingrediente del territorio nacional y llevarlo a una composición inspirada en sus referencias francesas, sin perder el vínculo visual y gastronómico con México.
- Punto clave / Qué ocurrió: Michel Portos presentó en Chapulín un menú de seis tiempos durante su primera visita a Ciudad de México.
- Impacto o alcance: La propuesta reunió cocina mexicana y francesa, con productos de tierra y mar, además de un maridaje de Peyrassol y bodegas de Italia y Portugal.
- Qué sigue: El encuentro queda como una muestra de la colaboración entre Portos y José Luis Ronquillo, así como del intercambio culinario entre ambas tradiciones.
La visita de Michel Portos a México se concretó con una cena especial en Chapulín, donde los recuerdos de la campiña francesa encontraron una nueva lectura a partir de ingredientes mexicanos. La experiencia destacó la capacidad de la cocina para conectar territorios distintos mediante el producto, la técnica y la memoria.






