Rubén Rocha Moya anunció su regreso a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer ausente durante más de 112 días tras solicitar licencia en medio de acusaciones de narcotráfico y presuntos vínculos con Los Chapitos señalados por el gobierno de Estados Unidos.
La decisión provocó el rechazo de gobernadores de Morena, así como de diputados y senadores del mismo partido, quienes le pidieron reconsiderar su retorno mientras continúan las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).
La Secretaría de Gobernación señaló que el regreso de Rocha Moya fue una decisión de carácter personal y confirmó que las carpetas de investigación relacionadas con las personas señaladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos permanecen abiertas.
Los gobernadores morenistas advirtieron que ningún interés personal debe comprometer los intereses de la nación ni afectar la relación de México con otros países. También exhortaron al mandatario sinaloense a actuar con madurez y responsabilidad.
El grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados sostuvo que una licencia no implica prejuzgar ni constituye un reconocimiento de responsabilidad. Sin embargo, pidió a Rocha Moya reconsiderar su decisión para que la FGR y las autoridades competentes continúen las indagatorias con plena autonomía.
Los senadores de Morena, encabezados por Ignacio Mier, calificaron el regreso como un acto personal e individual y reconocieron que las investigaciones contra el gobernador siguen en curso. En Sinaloa, activistas y dirigentes del sector convocaron a una manifestación frente al Palacio de Gobierno para protestar contra su administración.








