Leopoldo Luque, neurocirujano y principal acusado por la muerte de Diego Maradona, afirmó el martes 29 de septiembre de 2026 ante el tribunal que sólo se encargaba del seguimiento neuroquirúrgico del exfutbolista y que no coordinó ni supervisó su internación domiciliaria. Su declaración ocurrió en la última indagatoria del proceso por el fallecimiento del ídolo argentino, ocurrido en noviembre de 2020.
Luque respondió a los señalamientos realizados previamente por Pedro Di Spagna, uno de los siete profesionales de la salud procesados. El neurocirujano sostuvo que no era médico clínico, psicólogo ni psiquiatra, y rechazó que estuviera bajo su responsabilidad el control integral del estado de Maradona durante la recuperación posterior a una cirugía para removerle un hematoma subdural.
Maradona murió a los 60 años por una insuficiencia cardíaca mientras permanecía en una vivienda alquilada. Durante el juicio, sus familiares señalaron que el domicilio no contaba con el equipamiento necesario ni con condiciones adecuadas de salubridad para atender al excapitán de la selección argentina, campeona del mundo en 1986.
El neurocirujano también se desligó de la actuación del personal de enfermería. Explicó que los enfermeros fueron asignados por una empresa de medicina privada y que una de sus empleadas se encuentra entre los procesados. Con ello, Luque intentó delimitar su función dentro del esquema de atención que se implementó en la casa donde Maradona permaneció internado.
¿Por qué Di Spagna señaló a Luque como responsable del seguimiento médico?
Di Spagna declaró que tiene la conciencia tranquila sobre su desempeño como médico de interconsulta y que su labor consistía en sugerir estudios complementarios, sin intervenir en las decisiones de quienes atendían regularmente al exjugador. También afirmó que Luque se presentaba como el médico tratante y supervisaba de cerca la salud de Maradona.
El médico relató que el 18 de noviembre de 2020, siete días antes de la muerte, acudió a la vivienda junto con un nutriólogo, pero no pudo revisar al paciente. Según su testimonio, Luque informó que no era posible atenderlo en ese momento.
- Punto clave / Qué ocurrió: Leopoldo Luque negó haber coordinado la internación domiciliaria y limitó su responsabilidad al seguimiento de neurocirugía.
- Impacto o alcance: Siete profesionales están procesados por la muerte de Maradona, incluidos médicos, psicólogo, enfermero y responsables del servicio domiciliario.
- Qué sigue: A partir de la próxima semana comenzarán los alegatos de la fiscalía, la querella y las defensas ante los tres jueces.
Los acusados enfrentan cargos por homicidio simple por dolo eventual, figura que contempla una pena máxima de 25 años de prisión. El proceso entra así en su etapa final, antes de que el tribunal valore los testimonios y argumentos presentados durante el juicio.







