El gobierno de la India condicionó la posible compra de crudo venezolano a su “viabilidad comercial”, una decisión que tiene impacto directo en el abastecimiento energético del país. La postura busca aclarar las expectativas sobre cambios en la procedencia del petróleo que importa la India.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Randhir Jaiswal, señaló que, si la operación resulta comercialmente viable, se explorará la compra, y subrayó que la posición del Gobierno se mantiene sin cambios. Con su respuesta evitó confirmar supuestos acuerdos con socios extranjeros para sustituir suministros.
La aclaración se produjo después de declaraciones del embajador de Estados Unidos en Nueva Delhi, que indicó un compromiso indio para diversificar su cesta de crudo y alejarse de Rusia. Nueva Delhi no dio por cerrado ese cambio y remarcó que cualquier decisión dependerá de criterios comerciales.
India importa más del 80% del petróleo que consume y se convirtió en el mayor cliente del crudo ruso desde 2022, por lo que cualquier variación en las fuentes de suministro afecta precios y logística internos. El volumen y la seguridad de las entregas son factores clave para los planificadores energéticos.
Fuentes cercanas al proceso indican que la India busca garantías de estabilidad en eventuales compras a Venezuela para evitar interrupciones derivadas de sanciones externas. En ese contexto, el mercado indio cuestiona la capacidad física de Caracas para sustituir completamente el volumen adquirido a Rusia.
Analistas y operadores advierten dudas sobre si Venezuela podría cubrir los alrededor de 1,7 millones de barriles diarios que Nueva Delhi compra a Moscú, tanto por capacidad de producción como por transporte y financiamiento. La decisión final dependerá, según el Gobierno, de la evaluación comercial y de riesgos.







