La presidenta del PAN en la Ciudad de México, Luisa Gutiérrez Ureña, confirmó que su partido está dispuesto a dialogar con el PRI para explorar una unidad electoral rumbo a 2027, aunque pidió conducir las conversaciones con mesura y tranquilidad. La definición mantiene abierta la posibilidad de una alianza opositora, pero también anticipa una negociación marcada por la fuerza electoral que Acción Nacional atribuye a su desempeño en los comicios del año pasado.
La postura panista respondió a la convocatoria de la coordinadora del grupo parlamentario del PRI en el Congreso local, Tania Larios, quien llamó a construir una unidad opositora para competir contra Morena. La legisladora sostuvo que el tricolor conserva una estructura territorial, capacidad de operación política y votos necesarios para que la oposición pueda disputar alcaldías.
Gutiérrez Ureña evitó rechazar las conversaciones, pero remarcó que el proceso apenas comienza. “Poco a poco iremos avanzando”, señaló, al advertir que ambos partidos deben hablar “con calma” y colocar al centro las necesidades de las y los capitalinos. Con ello, el PAN busca evitar que la discusión sobre candidaturas y coaliciones se acelere antes de que se definan las condiciones políticas y electorales.
¿Qué implicaciones tiene la negociación entre PAN y PRI rumbo a 2027?
La dirigencia panista dejó claro que no parte de una posición neutral dentro de la eventual alianza. Gutiérrez Ureña afirmó que el PAN es la principal fuerza opositora y el partido que reunió mayor confianza entre los habitantes de la capital. Esa valoración será utilizada como argumento para exigir una distribución favorable de candidaturas, espacios y responsabilidades en la futura mesa de negociación.
La unidad entre ambos partidos todavía no está asegurada. Aunque existen coincidencias entre sus dirigencias, también permanecen diferencias sobre el reparto territorial y la posibilidad de que cada fuerza busque ampliar su presencia en los órganos de gobierno. Algunas alcaldías esperan definiciones, entre ellas Cuauhtémoc, donde una alianza podría fortalecer a Alessandra Rojo de la Vega, mientras que una ruptura podría beneficiar a la 4T, de acuerdo con el escenario planteado en la información disponible.
La presidenta del PAN también cuestionó la decisión de Movimiento Ciudadano de competir en solitario en 2027. Recordó que existió trabajo conjunto con ese partido en elecciones y legislaturas anteriores, y pidió prudencia al emitir comentarios sobre fuerzas que cuentan con capacidad electoral en distintas alcaldías.
- Punto clave / Qué ocurrió: El PAN aceptó dialogar con el PRI sobre una posible unidad electoral, pero pidió avanzar sin precipitaciones.
- Impacto o alcance: La negociación podría modificar la competencia en alcaldías como Cuauhtémoc y definir el equilibrio opositor frente a Morena.
- Qué sigue: PAN y PRI deberán instalar conversaciones formales y resolver candidaturas, coaliciones y distribución de espacios rumbo a 2027.
Por ahora, no existe una alianza formal. El proceso se encuentra en una etapa inicial de acercamientos, mientras las dirigencias evalúan sus condiciones y las alcaldías aguardan definiciones sobre el escenario electoral de 2027.






