La dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero Herrera, enfrenta críticas internas después de dejar abierta la posibilidad de formar alianzas electorales con el PRI y Movimiento Ciudadano rumbo a los comicios intermedios de 2027.
La decisión ha generado inconformidad entre militantes y dirigentes estatales, quienes recuerdan que Romero había planteado que el partido competiría con candidatos postulados bajo las siglas de Acción Nacional. La discusión ocurre mientras el PAN busca definir una estrategia para disputar gubernaturas y espacios legislativos.
En estados como Nuevo León, Chihuahua y Baja California, algunos panistas promueven candidaturas comunes con el PRI o Movimiento Ciudadano. En contraste, sectores de Yucatán exigen mantener la promesa de competir sin alianzas, particularmente con el partido encabezado por Alejandro Moreno Cárdenas.
El exalcalde de Mérida y excandidato a la gubernatura de Yucatán, Renán Barrera, cuestionó públicamente a Romero por ceder, según sus palabras, ante “intereses mezquinos”. También criticó que la dirigencia nacional respalde perfiles que, desde su perspectiva, han incumplido principios o acuerdos internos.
Barrera sostuvo que las candidaturas para diputaciones locales y federales en Yucatán corresponderán a Mauricio Vila y a la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón. Aunque expresó su rechazo a la conducción del partido, aclaró que no renunciará al PAN y que mantendrá su posición desde el interior de la organización.
Las críticas se suman a las expresadas en abril por la alcaldesa de León, Ale Gutiérrez, quien abandonó el PAN después de más de 20 años de militancia y anunció su incorporación a Movimiento Ciudadano. La exmilitante acusó al Comité Ejecutivo Nacional de debilitar al partido y de obstaculizar al gobierno municipal de León.
La dirigencia de Romero también enfrenta cuestionamientos por los resultados de su campaña de afiliación. Para enero, el padrón panista pasó de 318 mil a 323 mil integrantes, un incremento de 1 por ciento; para agosto, el ritmo de incorporación de nuevos militantes se mantenía prácticamente sin cambios.
En este contexto, Alejandro Moreno propuso conformar un frente amplio contra la 4T que incluya al PAN y a Movimiento Ciudadano. El dirigente priista argumentó que la coordinación opositora podría aumentar las posibilidades de competir por las gubernaturas en disputa, mientras los sondeos mantienen a Morena con ventaja en al menos 15 de los 17 estados contemplados.
Romero respondió que cualquier acuerdo electoral será definido por el CEN del PAN y tendrá carácter nacional, aunque se tomarán en cuenta las condiciones de cada entidad y la opinión de sus dirigencias locales. El objetivo declarado es construir un consenso partidista que combine la estrategia nacional con las particularidades regionales.
La disputa interna refleja la tensión entre quienes buscan una alianza opositora para equilibrar el poder ejecutivo y quienes consideran que el PAN debe recuperar una identidad propia antes de los próximos comicios. La definición también podría influir en la selección de candidaturas, en la agenda de una eventual reforma legislativa y en la diplomacia política entre las dirigencias nacionales y estatales.








