La Slate Truck, una pick-up eléctrica estadounidense con precio base de 24,950 dólares, busca reducir el costo de acceso a un vehículo nuevo eliminando varios elementos habituales de la industria. Sin embargo, esa estrategia tiene una consecuencia muy concreta: si el conductor olvida su teléfono y tampoco lleva una tableta, pierde el acceso a la navegación, las aplicaciones y buena parte de las funciones de entretenimiento.
El modelo es desarrollado por Slate Auto, empresa que cuenta con el respaldo de inversionistas como Jeff Bezos, fundador de Amazon. Su propuesta consiste en ofrecer una camioneta sencilla, con una configuración inicial básica y la posibilidad de añadir accesorios conforme cambien las necesidades del propietario.
La decisión más visible está en el habitáculo. La Slate Truck no incorpora una pantalla multimedia convencional, ni ofrece compatibilidad con Apple CarPlay o Android Auto. En su lugar, incluye soportes para colocar un teléfono o una tableta, además de conexiones para mantener esos dispositivos cargados y utilizarlos como centro de navegación, conectividad y entretenimiento.
¿Qué implica depender del teléfono para usar la camioneta?
La filosofía de “traer tu propia tecnología” puede resultar atractiva para quienes ya cuentan con un dispositivo y prefieren utilizar sus propias aplicaciones. También evita que el fabricante tenga que integrar una pantalla y un sistema multimedia más costosos. Pero el ahorro se traslada parcialmente al usuario: sin teléfono, tableta o un equipo conectado al sistema de audio, la experiencia a bordo queda limitada.
El vehículo permite instalar un altavoz Bluetooth portátil o adquirir un sistema de audio opcional integrado en el tablero. Esto refuerza la idea de que la camioneta se entrega como una plataforma básica que cada comprador puede personalizar, aunque algunas funciones que suelen considerarse estándar requieren llevar accesorios propios.
Los recortes también alcanzan el exterior. Cada unidad sale sin pintura convencional y utiliza paneles preparados para recibir vinilos. Slate ofrece más de 100 colores y acabados, pero los kits comienzan alrededor de 500 dólares, sin incluir la instalación profesional.
A cambio, la pick-up sí contempla calefacción, aire acondicionado con controles físicos y una autonomía estimada de 330 kilómetros por carga. A los 24,950 dólares de la versión básica se suman 1,450 dólares por concepto de entrega, antes de impuestos y otros cargos.
- Punto clave / Qué ocurrió: Slate presentó una pick-up eléctrica sin pantalla multimedia integrada ni Apple CarPlay o Android Auto.
- Impacto o alcance: El conductor depende de su teléfono, tableta o accesorios externos para navegación, aplicaciones y entretenimiento.
- Qué sigue: La propuesta queda planteada como una configuración básica con accesorios opcionales, sin que el contenido detalle una fecha adicional.
La Slate Truck apuesta por reducir el precio inicial mediante una dotación austera y personalizable. Su atractivo dependerá de si los compradores aceptan asumir la responsabilidad de llevar siempre su propia tecnología y pagar por los elementos que deseen añadir.










