Las condiciones de El Niño, presentes desde junio, han elevado de forma inusual la temperatura del océano Pacífico y favorecido una temporada de tormentas tropicales más activa de lo normal. El huracán “Polo” ya empapó la costa del Pacífico mexicano mientras oscilaba entre las categorías 4 y 5, en un escenario que expertos consideran posiblemente comparable con los episodios más intensos registrados.
Brian McNoldy, especialista en huracanes de la Universidad de Miami, señaló que el fenómeno “se encamina a ser quizá el El Niño más intenso que se haya registrado”. La previsión es que alcance su máxima fuerza durante el próximo invierno y que sus efectos se prolonguen hasta 2027, debido a que este tipo de alteración oceánica no desaparece de manera inmediata.
El mecanismo modifica los vientos superficiales que normalmente soplan de este a oeste sobre el Pacífico. Al debilitarse o invertirse, cambia la corriente en chorro y altera los patrones meteorológicos en distintas regiones. Entre las consecuencias asociadas se encuentran un calentamiento global récord, sequías severas, incendios forestales y una reducción de los suministros de agua.
¿Por qué el Pacífico concentra más tormentas y qué antecedentes existen?
El Pacífico oriental y central acumulan cuatro tormentas tropicales más de lo habitual cuando todavía faltaban más de dos meses para concluir la temporada, que en el Pacífico oriental abarca del 15 de mayo al 30 de noviembre. Entre 1991 y 2020, el promedio fue de 15 tormentas con nombre por temporada.
Tres huracanes del Pacífico alcanzaron fuerza de categoría 5, igualando el récord establecido en 2002, también durante un episodio de El Niño. La temporada más activa en el Pacífico oriental fue la de 1992, con 25 tormentas con nombre, mientras que el Pacífico central registró 14 en 2015.
Los antecedentes muestran que los efectos pueden extenderse más allá de las zonas costeras. Durante El Niño de 1997, el huracán “Paulina” devastó sectores del litoral mexicano; ese mismo año, la tormenta “Nora” provocó lluvias inusuales en el suroeste de Arizona. En 1998, inundaciones atribuidas al fenómeno dejaron 4 mil 150 personas muertas en China.
Hawái enfrenta una nueva amenaza
Hawái también permanece bajo presión después de que “Lala” y “Lowell” dañaran o destruyeran más de 510 viviendas y provocaran 168 millones de dólares en afectaciones a infraestructura pública. “Lala” ocasionó además daños por 21.5 millones de dólares en 38 escuelas. La posible intensificación de la tormenta tropical “Nola” amenaza con generar lluvias extremas e inundaciones.
- Punto clave / Qué ocurrió: El Niño ha calentado el Pacífico y multiplicado la actividad de tormentas.
- Impacto o alcance: La costa mexicana y Hawái enfrentan lluvias, huracanes, daños materiales y riesgos de inundación.
- Qué sigue: El fenómeno podría alcanzar su máximo durante el próximo invierno y extenderse hasta 2027.
Las autoridades meteorológicas mantienen la vigilancia mientras las comunidades se preparan para nuevos impactos. En Hawái, especialistas recomiendan contar con alimentos y agua suficientes, fortalecer la autosuficiencia y apoyar a los vecinos ante una temporada que ha incrementado el desgaste de la población y los recursos de recuperación.







