El presidente del PAN, Jorge Romero, busca acelerar las definiciones internas del partido rumbo a los comicios de 2027. De acuerdo con fuentes partidistas, en septiembre podrían confirmarse las primeras candidaturas para gubernaturas, municipios y alcaldías.
Romero planteó esta estrategia durante una reunión con distintas figuras de Acción Nacional en la capital nacional. El objetivo sería evitar disputas internas que afecten el desempeño electoral y, al mismo tiempo, ampliar el margen para posicionar a los perfiles que competirán por cargos públicos.
Entre los primeros estados que podrían definir sus candidaturas se encuentran:
- Tlaxcala: la diputada local Miriam Martínez Sánchez se perfila como una de las posibles aspirantes a la gubernatura. El escenario es considerado más complejo para la oposición debido al predominio de la 4T.
- Chihuahua: el alcalde Marco Antonio Bonilla Mendoza aparece entre los perfiles con posibilidades de competir por la gubernatura. En este estado también influye la intención de la actual mandataria, Maru Campos, de asegurar su sucesión.
Las definiciones de septiembre podrían incluir también candidaturas para distintas ciudades y alcaldías del país. La dirigencia panista pretende confirmar las boletas de 2027 antes de que concluya este año.
Como parte de la estrategia, el PAN podría presentar a sus aspirantes bajo figuras denominadas Coordinadoras de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad. Esta fórmula sería similar a la utilizada por la 4T para identificar a sus posibles candidatos dentro de los parámetros establecidos por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Después de los primeros anuncios de septiembre, Acción Nacional prevé realizar nuevas confirmaciones en octubre y noviembre. Con ello, el partido busca anticipar la organización electoral, fortalecer su estructura territorial y establecer una ruta política frente al poder ejecutivo y a sus adversarios rumbo a la próxima elección intermedia.
El proceso también pondrá a prueba la capacidad del PAN para construir un consenso partidista y ordenar sus candidaturas sin que las disputas internas afecten su competitividad. Por ahora, las definiciones dependen de los acuerdos que alcance la dirigencia con los distintos grupos locales.








