Preocupación de Rosa Icela por revivir la Conago ante la presión de Trump
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, busca reactivar la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) en un momento marcado por la presión de Estados Unidos sobre funcionarios y mandatarios mexicanos. La organización, que perdió presencia en la agenda nacional, enfrenta divisiones internas, una sucesión pendiente y un escenario binacional que podría elevar el costo político de asumir su liderazgo.
La Conago ha atravesado una etapa de baja visibilidad. Su debilitamiento llegó al punto de ser recordada por el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, a partir de una anécdota ocurrida durante su estancia en el penal del Altiplano, donde coincidió con otros exmandatarios y formó lo que llamó, irónicamente, la “Conago de Almoloya”. La referencia retrata la pérdida de influencia de un organismo que en otros momentos concentró la voz de los gobiernos estatales.
En los últimos años, la conferencia también fue identificada como un bloque de respaldo político a la Presidencia. Esa función reapareció en febrero de 2026, después del operativo contra “El Mencho”, cuando los gobernadores respaldaron públicamente a la presidenta Claudia Sheinbaum y la estrategia federal de seguridad.
¿Por qué la sucesión de la Conago se ha convertido en un problema político?
La coordinación con los estados enfrenta ahora obstáculos adicionales. Las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como las medidas migratorias y financieras aplicadas por Estados Unidos a funcionarios mexicanos, colocaron a los mandatarios estatales bajo mayor presión.
Baja California quedó en el centro de esa tensión luego de que Marina del Pilar Ávila Olmeda, presidenta de la Conago desde diciembre de 2024, confirmó que Estados Unidos le revocó la visa. Desde entonces, su gestión al frente del organismo perdió visibilidad y el relevo permanece sin concretarse.
Mauricio Kuri, gobernador de Querétaro, había expresado desde diciembre de 2024 su interés en asumir la presidencia, pero no ha formalizado la sucesión. La demora refleja el riesgo político de encabezar una organización en medio de investigaciones y señalamientos contra gobernadores de distintos partidos. Para Rosa Icela, recuperar la fuerza de la Conago requerirá algo más que convocatorias: deberá reconstruir acuerdos entre mandatarios oficialistas y de oposición.
- Punto clave / Qué ocurrió: Rosa Icela Rodríguez busca reactivar la Conago y devolverle peso político nacional.
- Impacto o alcance: Los gobernadores enfrentan presiones internas y señalamientos vinculados con medidas de Estados Unidos.
- Qué sigue: La sucesión de la presidencia continúa pendiente y el reacomodo de 2027 modificará los equilibrios entre los estados y la Federación.
La Conago deberá demostrar si todavía puede funcionar como un frente común alrededor de la presidenta Claudia Sheinbaum. Su próxima prueba será recuperar coordinación y unidad en un contexto donde respaldar al gobierno federal también puede implicar un costo político para los gobernadores.








