Desde Guanajuato, una emprendedora apuesta por transformar una bebida fermentada de piña en la próxima gran marca mexicana de bienestar.
¿Puede una bebida de piña convertirse en la próxima sensación del mercado mexicano? Roberta Hernández Barba cree que sí y su apuesta se llama ROVIN.
Con una propuesta que combina fermentación natural, innovación y una identidad fresca, ROVIN busca conquistar a consumidores interesados en nuevas alternativas para su bienestar cotidiano.
La marca llega en un momento en que los alimentos fermentados despiertan interés por su relación con la microbiota intestinal y la salud digestiva, aunque sus beneficios específicos dependen de cada producto.
Mucho más que una bebida
Para Roberta, el objetivo es claro: convertir ROVIN en una marca que los consumidores no solamente prueben, sino que quieran incorporar a su rutina.
Desde Guanajuato, la emprendedora busca abrirse camino en el mercado nacional con una propuesta que transforma un fermento tradicional en una experiencia moderna.
Porque las grandes marcas no solo venden productos: crean hábitos. Y ROVIN quiere convertirse en uno de ellos.
¿Todavía no pruebas ROVIN? Descubre su fermento de piña, conoce la propuesta y haz tu pedido hoy a través de su Instagram oficial.
Por Rosario Martínez de la Vega









